Las acciones formativas del IGLU.

  • Son una experiencia de desarrollo y capacitación del personal de las universidades de las Américas que están ejerciendo una función directiva/de gestión en una de las dependencias de la institución a la que pertenece o que se visualizan como lideres emergentes y potenciales directivos.

Se centralizan en el desarrollo de cada participante, al cual reta continuamente para que asuma y se empodere del proceso de desarrollo personal para mejorar sus habilidades de gestión.

Reúnen participantes con aprendizajes, conocimientos, desarrollos y experiencias acumulados, dominados o construidos que se toman en consideración para el diseño y la realización de las interacciones que lo caracterizan. Lo que trae cada participante no es solo tomado en consideración, es riqueza fundamental de la experiencia IGLU.

  • Son experiencias de educación continuada de profesionales focalizada en la ejercitación de competencias de gestión y liderazgo para el mejor ejercicio de las funciones de gestión que han asumido o podrán asumir. Buscan hacerlos más informados, capaces y diestros, sin hacerlos expertos conocedores.

Tienen una metodología que se sustenta menos en clases magisteriales y dedica más tiempo a los estudios de caso, discusión de buenas prácticas, debates, u otras metodologías dirigida a la formación de competencias tomando en cuenta la experiencia de cada persona.

  • Son oportunidades para formar parte de una comunidad de aprendizaje, fomentando un ambiente de trabajo en equipo, la apreciación de las experiencias de los otros, y la vivencia de un espacio privilegiado para fomentar relaciones personales y conexiones profesionales e institucionales. Como comunidades de aprendizajes está llamadas a extenderse más allá del período de interacciones propias de la acción formativa.

Exponen al conocimiento de otras culturas, de otros escenarios universitarios diferentes, y de otras maneras de hacer las cosas en un marco de interamericanidad como componente transversal del IGLU.

Refuerzan la capacidad de aprender a aprender y de incorporar experiencias complementarias que se han sabido detectar, facilitan el reaprendizaje y el desaprendizaje de conocimientos claves para su función.

  • Son experiencias de desarrollo personal para construir una educación superior innovadora, pertinente y de calidad que contribuya a transformar nuestros pueblos, y que debe asumirse con entusiasmo y compromiso.